11 agosto 2007

Kendo y Zen

Todos sabemos el vínculo que existe entre el Kendo y el Zen, en estas palabras de Kodo Sawaki, publicadas en la autobiografía de Taisen Deshimaru, introductor del Zen en Europa y practicante de Kendo, podemos comprobarlo:


La escuela Unkoryu (una de las escuelas de artes marciales más antigua del Japón), tiene como primer precepto el deshacerse de todo egoismo. Aquel en el que la intención de matar a su adversario está aun presente, deberá el mismo perder la vida.

La meta del combate tal y como lo enseña la escuela Unkoryu es tocar al adversario sin pensar en si mismo. Durante todo el tiempo del combate, los dos adversarios deben abandonar toda preocupación vulgar, todo artificio, toda astucia y no temer a la muerte. El Zuijunsho expresa con concisión la esencia misma de esta afirmación: “El adepto a las artes marciales debe llegar al no-pensamiento, al no-deseo, a la no-esperanza, al no-apego, a la no-relajación; debe estar preparado a lanzarse como el viento, ser tan inmóvil como él. Hay que ser libre como el aire que se desplaza a través del cielo y de la tierra, y puede alcanzar no importa que rincón del universo”.

Es indispensable preservar con determinación en la meta que se ha fijado inicialmente. ¡Si un hombre no es capaz de alcanzar el paraíso, al menos que acepte el infierno!.



Extraido del cuaderno de notas del Maestro Kodo Sawaki.
Publicado en: Autobiografía de un monje Zen, por Taisen Deshimaru. Editorial Luis Cárcamo